

Valdepeñas
Valdepeñas es un municipio y ciudad de España,
situado en el centro-sur de la península. Tiene títulos
de Muy Heroica y Muy Leal e Invicta, situada en la
provincia de Ciudad Real, dentro de la comunidad
autónoma de Castilla-La Mancha. Comprende
además del núcleo urbano, el Barrio de consolación
a 11 km de distancia en la A-4 dirección a Madrid,
que se fundó en la década de 1940 como núcleo de
colonización de tierras de labranza y las casas de los
Baños del Peral a 7 km por la carretera de La Solana.
Es cabeza del partido judicial que agrupa a las
localidades de Moral de Calatrava,Santa Cruz de
Mudela, Viso del Marqués, Torrenueva, Castellar de
Santiago y Almuradiel.
Etimológicamente su nombre significa valle de peñas, por estar situada en un amplio meandro del río Jabalón rodeado de cerros (estribaciones de Sierra Morenaque marcan el límite sur de la llanura manchega justo en esta localidad) y por abundar en su subsuelo la roca caliza.
Valdepeñas está ubicado en el centro-sur de España, y en el sureste de la provincia de Ciudad Real. La naturaleza de su territorio está influida con las otras comarcas ciudadrealeñas. La mancomunidad se encuentra en una gran comarca llamada “Mancha”; y a su alrededor tiene las comarcas de Montiel, Campo de Calatrava y Sierra Morena. La ciudad tiene un suelo bastante llano. Esta construida sobre pequeños cerros de pocos metros. A eso se deben sus cuestas por su barrio central. La zona norte de la ciudad, contiene el gran Acuífero 23, que cruza el norte del núcleo urbano de Valdepeñas. Cerca de la ciudad pasa el Río Jabalón, ubicado en el sur de la mancomunidad.
En Valdepeñas los cultivos mayoritarios son la vid y el olivo, siendo la primera de gran importancia para la economía local. El vino de Valdepeñas cuenta con Denominación de Origen propia, regulada por la Asociación Interprofesional de la D.O. Valdepeñas, siendo sus caldos exportados en todo el mundo. Asimismo, la localidad es sede del Consejo Regulador del Queso Manchego, dada la importancia de las explotaciones ovinas de la zona y la producción de este afamado queso.
En el noroeste de la microprovincia se encuentra la Sierra de Síles, la única zona volcánica de Valdepeñas, a pesar de su cercanía con Campo de Calatrava. Esta zona de Valdepeñas está cubierta por monte natural: encinas, jaras y carrascas. Al sur, se encuentra la zona de “Los Cerillos”, en la que se construyó el embalse de La Cabezuela, que suministra de agua a Valdepeñas. Este está ubicado en el extremo sudeste de la mancomunidad y está declarado Refugio de Fauna, único espacio protegido de la localidad.
Además, la ciudad también tiene 2 pequeños barrios; los de El Peral y Consolación. El de Consolación ubicado a 7 km de Valdepeñas, junto a la A-4. El Peral, ubicado en la zona noreste de la ciudad, a 6 km junto a la carretera de la Solana. “El Peral” es una zona rústica que se desarrolló en torno a una fuente de aguas ferruginosas. En el siglo XIX se fundó en ese valle un balneario que hoy ocupa el Centro de Interpretación del Agua.
Historia contemporánea
Contienda de Valdepeñas contra las tropas napoleónicas el 6 de junio de 1808.
Contienda contra las tropas napoleónicas
El 6 de junio de 1808, en plena ocupación napoleónica de España. Ese día el Ejército huyó de Valdepeñas por el inminente paso de tropas napoleónicas que se dirigían a Andalucía como refuerzos. El pueblo entero (incluidas mujeres y niños junto con vecinos de pueblos cercanos), se alzó en armas en la Contienda de Valdepeñas, no permitiendo el paso a las tropas, consiguiendo con un coste elevado de vidas y el incendio de parte de la villa, la retirada de los franceses de la provincia de La Mancha. Este retraso facilitó sin duda la victoria española en la batalla de Bailén. El hecho fue recogido por Benito Pérez Galdós en sus Episodios Nacionales y sirvió para que el rey Fernando VII le otorgara el título de Muy Heroica villa. Destacaron en esta guerra famosos guerrilleros de la ciudad como: Francisco Abad Moreno “Chaleco” Juana Galán “La Galana”, La Fraila; o el cura “Calao”.
Estatua de “La Galana”
Durante este siglo XIX se ve, como el resto de España, convulsa por guerras civiles -guerras carlistas-, aunque
sin llegar a destacar nada importante. Como consecuencia de una nueva División territorial de España en
1833 en la que se cambian la mayoría de las provincias españolas existentes en esa época por las que hoy
en día existen desaparecerá la provincia de La Mancha para dar lugar a la nueva de Ciudad Real
segregándose e incorporando distintos territorios de la primera y pasando Valdepeñas a depender
administrativamente de esta última. Es de destacar los cambios de propiedad que se producen en este
siglo y que afectarán tanto a Valdepeñas como al resto de la provincia con las sucesivas desamortizaciones
sobre las posesiones de señoríos, mayorazgos, órdenes religiosas y militares.
A finales del siglo XIX y principios del XX, llegarán a Valdepeñas el ferrocarril, la luz eléctrica, el agua potable,
posibilitando un gran desarrollo y la aparición de una burguesía emergente, que hará crecer la villa, llegando
a ser la más grande de toda la provincia, duplicando en habitantes a la propia capital. En esta época se
erigieron bellos palacetes y casas junto con una cuidada ordenación urbana. Las vías de tren tenían
terminales en ciertas casas valdepeñeras próximas a la estación de ferrocarril, para cargar y descargar vino. En 1895, la Reina Doña Cristina le da el título de Ciudad.
Siglo XX
Molino Museo, Valdepeñas.
Con él se rompe este auge, coincidiendo con la Guerra Civil Española que dejará a la ciudad paralizada en su desarrollo. Durante los años cuarenta, cincuenta, sesenta y setenta, Valdepeñas “se apea del tren del desarrollo industrial”, viéndose anclada en la agricultura y la industria del vino tradicional y familiar, un fenómeno común
de la España interior, a excepción de los polos
industriales. Esto hará que muchos valdepeñeros
emigren hacia las grandes ciudades, haciendo que
su población disminuya y se estanque durante este
tiempo.
En 1964 se inauguró el monumento al “Ángel de la
Paz”, erigido en honor al Ejército español, obra de
Juan de Ávalos, se situó en el Cerro de las
Aguzaderas, muy próximo y visible desde la
carretera nacional IV, hoy autovía A-4. En la
actualidad este monumento está casi totalmente
destruido, por haber sido objetivo de un atentado
terrorista. La obra había sido realizada en chapa
de cobre repujada, sobre una armadura interior
de hierro.
En 1979 Valdepeñas sufre su última gran riada
(la anterior en 1892) por el desbordamiento del
arroyo de “La Veguilla” que cruza de este a oeste
la ciudad. La destrucción de dos barrios y el
fallecimiento de 22 personas por el agua, convierte
este suceso en noticia nacional durante semanas.
Este hecho posiblemente hiciera cambiar
drásticamente la economía de Valdepeñas;
marcando el fin de la antigua y fructuosa industria
vinícola.
Ya en los años 1980s, se lleva a cabo en Valdepeñas un intenso proceso de reconversión del sector vitivinícola. De las más de 600 bodegas tradicionales se cerrarán muchas y surgen grandes bodegas que desarrollan técnicas punteras en la elaboración del vino (como las actuales grandes bodegas de Félix Solís) y nuevas formas de producción con otra manera de ver el mercado. Se pasará del vino que surte las tabernas de Madrid a la exportación internacional. Incluso se introducen variedades distintas de uva.
Siglo XXI
A partir del siglo XXI, Valdepeñas está cambiando mucho. Grandes urbanizaciones se han extendido por lo que hace un siglo era campo o zonas de cultivo. Valdepeñas está elevando su población más deprisa que nunca. Se están llevando a cabo muchas obras que sitúan a Valdepeñas como una gran ciudad.


