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Marcaban las doce de la mañana en mi reloj y llegaba a la bodega que junto con la coci suele ser el sitio de quedada de la peña, por allí aparecía el Chiki con Alicia y su padre en el coche y navarro que se asomaba a ver el coche nuevo del negro. Al rato llegaron otros cuantos en el coche de Zamora y una vez ordenados salimos hacia el campo. Al llegar Navarrito clavo la camiseta en el camino para que los invitados pudieran saber donde estaba la casa y nos quedo bastante claro que eso de clavarla a Navarro no se le da nada bien.

 

Una vez organizada la bebida y la comida, Navarro se puso a guisar una rica caldereta de perro y unas salchichas con vino o no se que, que no estaban muy mal para quien las hizo…

 

Después de comer llego, como no, la hora del brindis de Navarro que se lo dedico a su abuelete Juaquinillo y lo grande que era ese hombre. DEP

 

Pasado el medio día, con la tripa llena y cargados de cervezas nos fuimos a jugar al mocho, el Chiki se puso su casco y su armadura y aun así se llevo algún palazo…no recuerdo bien si alguien gano, si  se acabo el juego o que fue lo que paso, pero recuerdo que Paco pego un hostiazo de boca al darle al mocho muy rico y llegaron refuerzos con Merlo y Cristian y Maricarmen y unas cuantas cervezas fresquitas que eran bien recibidas.

 

Acabado el mocho volvimos a la casa donde algunos se quedaron fumando de la cachimba y otros nos fuimos a jugar al futbol en un majuelo donde yo empecé a llenarme de mierda para luego acabar como acabe… Maestre con su ya conocida ansia por ganar y beber organizo el Beer pong pero dado a que la pelota no botaba, la mesa era larguísima y todos íbamos ya un poco templaos, se suspendió…

 

Aquí hay unas horas en las que no recuerdo nada…anocheció y estábamos subidos mucha gente en el tejado de la caseta del perro, de donde nos caímos y me quede sin pantalón, llego el padre de Blanca y Paquito le canto el cara al sol y al amigo de Paquito le hicimos la bonita broma de las sillas, aparte de algún que otro bullu con algún que otro porrazo de regalo y un poquito de sal en los ojos por parte de Bonito.

 

Mientras tanto Chemi, Ángela y José no paraban de llegar con latas de cerveza y Navarrito hacia la cena y para comprobar si las brasas estaban ya en su punto Dani metió un poco los hocicos en la barbacoa.

 

El alcohol se gastaba tan rápido como Paquito quemaba gasolina para saltar por encima y algunos ya iban desapareciendo, yo sin pensármelo me subí en la moto con Cristian y me fui al pueblo, con  medio pantalón y haciendo eses por la carretera llegamos al Novo, donde un negro muy amable me invito a que no pasara. Mientras tanto en el campo los que se quedaron a dormir veían una lucha libre entre Paco y Chiki, un tiempo después todos apenas ya sin vida durmieron durante horas.

 

   Hasta la próxima señores!

 

Crónica escrita por el Word de Tripito!

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